Mostrando entradas con la etiqueta adolescencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adolescencia. Mostrar todas las entradas

14 septiembre 2017

Los horrores de ‘It’ (cómo vencerlos)

«Si ser un niño es aprender a vivir, entonces ser adulto es aprender a morir», reza uno de los mejores pasajes de It (1986), la icónica novela de Stephen King que acaba de ser llevada a la pantalla grande por todo lo alto por el argentino Andrés Muschietti, director de Mama (2013), con la popular serie Stranger Things (2016) como maravilloso referente. Tan potente frase no aparece en la película, pero su ímpetu está presente en ella de principio a fin, sirviendo It (2017; primera mitad de un prometedor díptico que será zanjado en 2019) como una de las mejores representaciones audiovisuales que se recuerdan sobre los miedos infantiles y la pérdida de la inocencia.

Jaeden Lieberher, Jeremy Ray Taylor, Sophia Lillis, Chosen Jacobs, Jack Dylan Grazer, Wyatt Oleff y Finn Wolfhard en It (2017)
¡Bravo por el trabajo de casting de It!
Bellamente escrito por Chase Palmer, Gary Dauberma y Cary Fukunaga, el guion de It muestra a una deliciosa pandilla de amigos enfrentados al aterrador payaso Pennywise (un magníficamente inquietante Bill Skarsgård apoyado en el gran trabajo de los departamentos de maquillaje y efectos visuales), cuya maldad parece remontarse a eones atrás. Empero, tan entretenida como emocionante, esta aventura paranormal es prácticamente un juego comparada a los horrores que estos viven en el día a día. Así, sea por ser negro, por ser gordo, tartamudo o asmático, por llevar gafas o por cargar con falsas acusaciones de lujuria sobre los hombros, todos y cada uno de ellos son presa de un acoso diario dispuesto a mermar su autoestima precisamente en el momento de forja de la misma. Además, lejos de tener el efecto protector que se espera de ellos, sus progenitores no hacen sino amplificar el horror, bien a modo de maltratadores o acosadores sexuales, bien ejerciendo una sobreprotección colmada de prejuicios o directamente no haciendo nada de nada por comprender a quienes tan necesitados están de referentes (que ellos no sean capaces siquiera de ver los estragos del payaso no es en absoluto baladí). Los jovencísimos Jaeden Lieberher, Jeremy Ray Taylor, Sophia Lillis, Chosen Jacobs, Jack Dylan Grazer, Wyatt Oleff y Finn Wolfhard (protagonista de la mentada Stranger Things en un rol diametralmente opuesto) conforman el genial septeto principal con la perfecta mezcla de inocencia y ternura, heredando el carácter hipnótico de las estrellas juveniles de los 80 y atrapando al espectador desde el primer momento como individuos perfectamente definidos pero también como piezas imprescindibles de un grupo de supuestos “losers” con el que el espectador se identificará desde el comienzo.

21 octubre 2016

Madurar un ‘Verano en Brooklyn’

La sensibilidad de Ira Sachs a la hora de abordar las relaciones homosexuales en las pequeñas grandes cintas The Delta (1996), Keep The Lights On (2012) y El amor es extraño (2014) es clave de la que quizá sea su mejor creación hasta el momento: Verano en Brooklyn (Little Men, 2016), presentada en Sundance, galardonada en Deauville y acogida entre las “Perlas” de San Sebastián. Como sucede en los tres títulos mencionados, los protagonistas son dos varones, pero en esta ocasión el realizador ha optado por la ambigüedad a la hora de retratar su relación, ya que la sexualidad no constituye en absoluto el corazón de una cinta plagada de verdades sobre la existencia contemporánea.

Verano en Brooklyn (Little Men, 2016)
Verano en Brooklyn debe mucho a la ambigua química
entre los jóvenes Theo Taplitz y Michael Barbieri
La trama de Verano en Brooklyn (ideada por Sachs en compañía de Mauricio Zacharias, con quien también escribió sus dos últimos filmes) se resume en dos pinceladas: Jake y Tony, dos adolescentes, se hacen amigos en un edificio de Brooklyn pese a que sus familias (de procedencias muy distintas) estén enfrentadas por el arrendamiento de una tienda desde la muerte del abuelo de Jake, amigo de la madre de Tony (acontecimiento que, de hecho, da lugar a todo el film). Así, mientras el mundo de los adultos gira en torno a agobiantes responsabilidades que sólo parece poder solventar el dinero (siendo todas las posturas tan contradictorias como comprensibles), los dos jóvenes desarrollan sus pasiones respectivas por la pintura (en el caso del más introspectivo Jake, con quien el realizador afirma identificarse especialmente) y la interpretación (perfecta forma de expresión para el más sociable Tony, quien, a voz en grito, protagoniza junto a su profesor una de las escenas más sugerentes del año). Mas todo ello forma parte del futuro: en el presente, nada hay más importante que su relación, una amistad tan pura como enriquecedora por la que, cuan Romeo y Julieta, ambos se enfrentarán a sus propios progenitores haciendo uso de la única arma que poseen a tan tierna edad: el silencio. ¿Hay más que simpatía entre los jóvenes protagonistas? Ira Sachs no lo deja claro, si bien determinadas situaciones y miradas siembran claras pistas al respecto. No en vano se dice que “los labios mienten, los ojos no”.

Cartel de Verano en Brooklyn (Little Men, 2016)
El cartel de Verano en Brooklyn
contrasta sus dos mundos:
la madurez y la adolescencia
Tanto Theo Taplitz como Michael Barbieri están perfectos en sus respectivos debuts, colmando de matices a sus personajes y de fuerza a sus diálogos. De hecho, ni siquiera cuatro intérpretes de la talla de Greg Kinnear —Pequeña Miss Sunshine (Jonathan Dayton y Valerie Faris, 2006)—, Jennifer Ehle —Historia de una pasión (Terence Davies, 2016)—, Paulina García —Gloria (Sebastián Lelio, 2013)— y Alfred Molina (quien repite a las órdenes de Sachs tras optar al Spirit Award por El amor es extraño) logran hacerles sombra. Conviene por tanto aplaudir la labor de casting a la hora de dar con tan carismáticos jóvenes, a los que cabe augurar un fantástico futuro (de hecho, el genial Barbieri, que curiosamente se postuló para el papel de Jake, estará en el Spider-Man: Homecoming de Jon Watts, previsto para 2017). Así lo explica Sachs: “Sabía que tenía que elegir chicos que fueran memorables y encontré eso en Theo y Michael, de caracteres opuestos: Theo parecía salido de las películas de Robert Bresson y Michael, de las de Scorsese, con lo que trabajé con ellos como si así fuera”. A fin de cuentas, pese a las distracciones del título en castellano, nada hay más importante en el filme que sus “little men”: tan jóvenes para involucrarse en los problemas de los adultos como mayores para permanecer al margen de ellos; tan inocentes para labrarse un futuro como maduros para evitar pensar en él. Encantadoramente filmada por Óscar Durán y musicalizada por Dickon Hinchliffe, Un verano en Brooklyn es una pequeña joya dispuesta a dejar huella en el espectador en forma de melancólica sonrisa.

12 agosto 2016

Nerve: ¿eres jugador u observador?

Desde que debutaran extraordinariamente con Catfish (2010), un falso —¿o no?— documental casero sobre un joven neoyorkino que viaja a Michigan a ver a una chica que ha conocido por Facebook que fue vendido como “historia real”, Henry Joost y Ariel Schulman han estado ocupados con una de las sagas de terror más populares de los últimos años, para la que han confeccionado las irregulares Paranormal Activity 3 (2011) y Paranormal Activity 4 (2012). Seis años más tarde, han regresado por fin al terreno que mejor controlan: la reflexión sobre la era de internet. Lo han hecho con Nerve (2016), un thriller bastante más comercial que su ópera prima dispuesto a conquistar los corazones adolescentes con su trepidante ritmo, posmoderna estética y encantador reparto. 

Dave Franco y Emma Roberts en Nerve (2016)
Dave Franco y Emma Roberts ofrecen romanticismo
entre el ritmo trepidante y la crítica social
El corazón de Nerve, basada en la novela homónima de Jeanne Ryan, no es otro que el ficticio juego online homónimo en el que los “jugadores” deben atreverse constantemente a realizar las pruebas exigidas por la comunidad anónima de “observadores”. Por tanto, el juego exige a cada uno tomar la decisión de lanzarse a la acción o limitarse a mirar. Y, claro, siendo un adolescente inseguro, como es el caso de la protagonista, lanzarse a la piscina puede ser la forma de dar un giro radical a una vida con la que no está conforme. ¿Acaso no es la adolescencia el momento de dejarse llevar y hacer locuras? Quizá sí, quizá no; y es que la cinta no termina de posicionarse entre la celebración y la crítica: ¿dónde está la línea entre el riesgo cargado de adrenalina y la mera temeridad?, ¿entre aprovechar las delicias de estar vivo y exponerse tontamente a dejar de estarlo? Bueno, siendo justos, no siempre está claro.

12 marzo 2016

'Mustang': 5 hermanas, un destino

Pocas óperas primas brillan tanto como Mustang (2015), una pequeña joyita justísimamente nominada a todos los galardones concernientes a mejor película de habla no inglesa de la temporada. En ella, Deniz Gamze Ergüven (Premio Discovery en los European Film Awards) nos traslada a un pueblecito al norte de Turquía donde cinco hermanas huérfanas pasan el verano contradictoramente situadas entre apetitosos juegos inocentes y ofuscadas obligaciones ancestrales. Criada en Francia (donde estudió cine en La Fémis) pero nacida en Ankara, la escritora y directora de treinta y siete años conoce bien la triste realidad de la que habla, ofreciéndonos una obra tan emotiva y entretenida como fiel a sus potentes hechos.

La puesta en escena de Mustang amplifica la bella
relación entre las cinco hermanas protagonistas
Gran parte del éxito internacional de Mustang corresponde a la fresca labor interpretativa de Güneş Şensoy, Doğa Doğuşlu, Elit İşcan, Tuğba Sunguroğlu y İlayda Akdoğan, absolutamente perfectas como el innegable corazón del film. Carismáticas, hermosas y llenas de vida, ellas dotan a las cinco hermanas de un encanto capaz de conquistar la empatía del espectador prácticamente desde el primer fotograma. Voyerista pero siempre cortés, la cámara de David Chizallet las retrata con cariño y honestidad, dotando de un fuerte lirismo al rítmico guion de la parisina Alice Winocour (quien debutó como realizadora en 2012 con Augustine) y la propia Ergüven. Cierto es que todos ellos parecen tener en mente esa prometedora ópera prima de Sofía Coppola denominada Las vírgenes suicidas (1999) —influida a su vez por el sugerente Picnic en Hanging Rock (1975) de Peter Weir—, pero Mustang supera con creces ambos trabajos al aportar un contexto mucho más real, impactante y doloroso que la acerca más a la comprometida Offside (2005) de Jafar Panahi (sí, la última película que el aclamado realizador iraní pudo dirigir libremente antes de que se le prohibiera hacer cine o abandonar el país).

26 enero 2016

Las 'Pesadillas' de R. L. Stine inspiran una divertida película

Considerado el “Stephen King de la literatura infantil”, R. L. Stine ha vendido cerca de 400 millones de libros, la mayoría gracias a su prolífica serie Pesadillas, con la que adentró a niños de todo el planeta en el mundo del terror durante los años noventa. Tal es la amplitud de ese fenómeno, que sorprende que la adaptación cinematográfica haya tardado tanto en llegar. Ante el resultado, parece que la espera ha merecido la pena, si bien el estreno de Pesadillas (Goosebumps, 2015) ha pillado a los lectores de los libros originales algo mayorcitos para recibirla como se merece.

Jack Black, Dylan Minnette, Ryan Lee y Odeya Rush en Pesadillas (2015)
Jack Black, Dylan Minnette, Ryan Lee y Odeya Rush
protagonizan la adaptación cinematográfica de Pesadillas
Tras las poco imaginativas cintas de animación El espantatiburones (2004) y Monstruos contra alienígenas (2009) y la infame aventura de acción real Los viajes de Gulliver (2010), resulta chocante que Sony haya confiado en Rob Letterman para dirigir una de sus películas más esperadas, si bien es cierto que no era necesariamente la dirección lo peor de estos tres títulos. En este caso, el guion —la parte más importante e infravalorada de este tipo de producciones— lo firman tres hombres acostumbrados al trabajo en equipo: Carl Ellsworth —coguionista de la entretenida Disturbia (D. J. Caruso, 2007)—, Darren Lemke —uno de los creadores de la infravalorada Jack el cazagigantes (Bryan Singer, 2013)— y Larry Karaszewski —coganador del Globo de Oro por el libreto de El escándalo de Larry Flynt (Milos Forman, 1996)—, siendo el resultado imaginativo pero fiel a la esencia de los libros (a destacar la habilidad de enlazar pequeños sustos con sus respectivas explicaciones hasta que estas se agotan y el terror imaginado se vuelve real, quizá el principal elemento identificador de aquellos).

14 mayo 2015

'A cambio de nada': la honestidad del cine español

Miguel Herrán y Antonio Bachiller en A cambio de nada (Daniel Guzmán, 2015)
Antonio Bachiller y Miguel Herrán, de 18 y 19 años
respectivamente, son el alma de A cambio de nada
El cine español tiene un toque especial de frescura y honestidad capaz de calar hondo en los espectadores. Sobre todo el realizado con bajo presupuesto pero alta ilusión (o sea, la mayoría). O quizá, sencillamente, es que, como español, me identifico más fácilmente con las historias y emociones que tienen lugar dentro de nuestras fronteras. A cambio de nada (2015), la ópera prima de Daniel Guzmán —conocido hasta ahora como “el novio de la pija de Aquí no hay quien viva” pese a poseer el Goya al mejor cortometraje por Sueños (2003)— es un perfecto ejemplo de ello. En este drama social, las calles de Madrid —las mismas que he recorrido yo mismo una y otra vez— albergan una historia sincera y humana que, pese a los inevitables defectos de (casi) todo trabajo novel, logra llegar al corazón del espectador.

18 diciembre 2014

Extraordinario Xavier Dolan: joven promesa del cine canadiense

“Desde mi primera película, he hablado del amor. He hablado de la adolescencia, de la inadaptación, de la transexualidad. He hablado de Jackson Pollock y de los 90, de la alineación y la homofobia. He hablado también de internados, de la palabra ‘especial’, de ordeñar vacas, de la cristalización de Stendhal y del síndrome de Estocolmo. He hablado argot, he hablado de forma sucia. He hablado en inglés a menudo y otras muchas veces he hablado sin ton ni son. Cuando ‘hablas’ de cosas, existe un riesgo inevitable a decir muchas tonterías. Por eso decidí ceñirme a lo que conocía (…) Pero debería haber un tema que conociera mejor que nadie y que me gustara más que ningún otro. Y desde luego es mi madre; o, mejor dicho, la figura que representa”. Inicio este artículo con esta declaración del jovencísimo cineasta Xavier Dolan porque la considero clave, no sólo de su impresionante Mommy, sino de toda su fascinante y prometedora carrera.

Yo maté a mi madre (2009)
Xavier Dolan escribió, dirigió y protagonizó su increíble
ópera prima, Yo maté a mi madre, con sólo 20 años
Hijo de una profesora (Geneviève Dolan) y un cantante y actor de ascendencia egipcia (Manuel Tadros), el gran Xavier Dolan-Tadros nació en Montreal (Quebec, Canadá) el 20 de marzo de 1989 —sí, hace sólo 25 años, pero no repetiré la edad porque, si algo detesta el realizador, es que se le analice en base a ella— e inició su carrera cinematográfica como estrella infantil en películas canadienses como J’en suis (Claude Fournier, 1997) o La forteresse suspendue (Roger Cantin, 2001), además de diversos anuncios y series de televisión. Su primer papel adulto tuvo lugar en la controvertida cinta de terror Martyrs (Mártires) (Pascal Laugier, 2007), tras la que decidió dar el salto al otro lado de la pantalla. Y, desde entonces, no ha dejado de superarse a sí mismo, siendo el  talento (y no precisamente la humildad) su fiel compañero de viaje.

06 julio 2014

'Bajo la misma estrella', joya sobre la muerte... que celebra la vida

Shailene Woodley y Ansel Elgort pasan de hermanos
en Divergente a enamorados en Bajo la misma estrella
Con más de dos millones de dólares de recaudación y el beneplácito de la crítica, Bajo la misma estrella ha llegado a la taquilla española dispuesta a arrasar del modo en que producciones similares como Love story (Arthur Hiller, 1970), Un paseo para recordar (Adam Shankman, 2002) o El diario de Noa (Nick Cassavetes, 2004) lo hicieron en su día. Sin embargo, Bajo la misma estrella (2014), filmada entre Pensilvania y Holanda, las supera a todas ellas por la humanidad de sus personajes y la inteligencia de su guión, que convierten al manido romance con enfermedad de por medio en una película mágica con la que todos —enemigos del drama romántico incluidos— podemos identificarnos.

29 junio 2014

Las 100 películas favoritas de Hollywood (que no las mejores)

Hollywood ha hablado y elegido sus 100 películas favoritas. Más de 2.100 productores, directores, agentes, etc. han seleccionado sus películas preferidas, y, como siempre, los comentarios no han tardado en llenar la red. Puesto que no es una lista de ‘mejores películas’, creo que toda crítica está fuera de lugar, pero sin duda es interesante comentar el resultado, ya que es una buena representación de los intereses actuales del séptimo arte. Veamos primero el listado completo, que he traducido y completado (añadiendo los directores) a partir de la publicación en la revista original ‘Hollywood Reporter’:

#1 El Padrino
La película más querida
1. El Padrino
(Francis Ford Coppola, 1972)
2. El mago de Oz 
(Víctor Fleming, 1939)
3. Ciudadano Kane 
(Orson Welles, 1941)
4. Cadena perpetua 
(Frank Darabont, 1994)
5. Pulp Fiction 
(Quentin Tarantino, 1994)
6. Casablanca 
(Michael Curtiz, 1942)

27 junio 2014

'Mi otro yo': Isabel Coixet tropieza con el cine de terror

Sophie Turner en 'Mi otro yo' (Isabel Coixet, 2013)
La directora juega con cristales y espejos para
explorar el alma desdoblada de la protagonista
Hace años que Isabel Coixet no nos ofrece una de sus grandes películas. De hecho, la envolvente La vida secreta de las palabras (2005), que obtuvo cuatro premios Goya (película, director, guión original y diseño de producción, yendo los tres primeros a manos de la propia Coixet), es su último gran largometraje. Desde entonces, la directora ha participado en algunos documentales de interés —de hecho, tanto el episódico Invisibles (2007, codirigido con Wim Wenders, Fernando León de Aranoa, Mariano Barroso y Javier Corcuera) como el polémico Escuchando al juez Garzón (2011) le han granjeado merecidos premios Goya—, pero sus producciones de ficción (Elegy, 2008; Mapa de los sonidos de Tokio, 2009; y Ayer no termina nunca, 2013) no han conquistado ni a la crítica ni al público.

13 mayo 2014

De ‘Harry Potter’ a ‘Divergente’: la fórmula del éxito adolescente

Divergente (Neil Burger, 2006)
Shailene Woodley y Theo James forman la atractiva
(y necesaria) pareja protagonista de Divergente
Durante los últimos años, gracias en gran parte al éxito de la adaptación cinematográfica de las novelas de Harry Potter, de la británica J. K. Rowling, las películas de fantasía protagonizadas por adolescentes han demostrado ser el mejor modo de llegar al público joven. ¿La estrategia? Aprovechar el tirón de una novela —o, mejor, saga de libros— de éxito para lanzar al estrellato a jóvenes actores promesa cuya falta de experiencia se palia con ilusión y, sobre todo, belleza. El último ejemplo es Divergente, dirigida por Neil Burger a partir de la novela de Veronica Roth, cuyo estreno dio origen a un interesante debate sobre el triunfo y fracaso de este tipo de producciones.

El éxito de los films de Crepúsculo, que dieron comienzo en 2008 bajo la dirección de Catherine Hardwick (a la que seguirían Chris Weitz, David Slade y Bill Condon), adaptados a partir de las novelas de Stephenie Meyer, es muestra suficiente de que la calidad importa poco mientras se cuente con los dos factores mencionados: novela de éxito y nuevas estrellas adolescentes. Poco importa que las interpretaciones de Kristen Stewart, Robert Pattinson y Taylor Lautner den vergüenza ajena, que el guión sea mediocre o que los efectos visuales sean más propios de un telefilm que de un blockbuster, porque, para determinada parte del público, los diálogos cargados de romanticismo simplista son más que suficiente.

14 mayo 2013

Adolescencia infinita: nostalgia por películas de adolescentes

Una de las películas más queridas por el público del año pasado fue la deliciosa Las ventajas de ser un marginado (2012), adaptación de Stephen Chbosky de su propia novela. Se trata de una obra sencilla que llega al corazón de los espectadores por su cuidadoso tratamiento de una etapa que todos recordamos con nostalgia: la adolescencia, o, mejor, dicho, el final de ésta.

Las ventajas de ser un marginado cuenta con un
maravilloso reparto de estrellas juveniles
Los años de adolescencia a menudo no son ni los más felices ni los más importantes, pero sí constituyen una época única en la vida en la que todo es posible y el futuro es incierto. Las ventajas de ser un marginado cuenta la historia de tres jóvenes que se enfrentan a las dudas vitales de encontrarse en el limbo entre la infancia y la edad adulta, entre la despreocupación y la responsabilidad.

15 noviembre 2012

'Los juegos del hambre' vs. 'Battle Royale'

Los juegos del hambre fue estrenada el pasado abril y recaudó 152,5 millones de dólares en el primer fin de semana, convirtiéndose en la 5ª película con más ingresos en su debut de la historia. ¿El motivo? Millones de fans hambrientos por ver su libro favorito convertido en película. No todos los días cobra vida en pantalla el bestseller del momento, la novela homónima de Suzanne Collins publicada en 2008.

En un acto de heroicidad, Katniss entra a "Los juegos del 
hambre" para evitar que su hermana pequeña lo haga 
Ya antes de su estreno, el film fue criticado por sus semejanzas a la película japonesa Battle Royale, que, creada doce años antes, comparte con ella la base de la historia: varios jóvenes obligados por un poder superior a competir en una especie de “Gran Hermano” del que sólo uno puede salir con vida. Ante esto, me vi obligado a ver ambos films y realizar una –siempre odiosa pero, espero, interesante– comparativa que, si algo demuestra, es que ninguno de los films es mera violencia y entretenimiento como algunos quieren hacernos creer.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...