17 junio 2019

'Sauvage': animal herido, chapero

Pese a la creciente visibilidad del colectivo gay, la prostitución masculina parece seguir al margen de la sociedad, quizá a raíz de la privacidad que suele exigir la clientela. ¿Pero cómo es realmente la vida de un chapero? Las respuestas varían, pero pocos tienen siquiera alguna en la mente. En su extraordinaria ópera prima, el francés Camille Vidal-Naquet retrata a uno de ellos: el sensual pero desarraigado Léo, cuya vida ficticia no debe tomarse de referencia pero sí sirve para ir más allá de la objetivación del cuerpo y hasta el alma que este modo de vida acarrea. Sin prejuicio alguno, Sauvage (2018) derriba barreras entre la prostitución masculina (o, al menos, quienes la ejercen) y la sociedad contra la que el propio título se rebela. Y lo hace de un modo difícil de olvidar.

Félix Maritaud, Sauvage
El sexo es omnipresente en Sauvage,
pero desde perspectivas opuestas
Léo (Félix Maritaud) ha optado por una vida que dista de lo que la mayoría consideraría vida siquiera, no pretendiendo la película explicar su motivación más allá de una evidente necesidad interna e imperante de seguir viviendo del único modo que parece conocer, o sea, de sobrevivir: cualquier salida se antoja inviable, lo que vuelve el visionado tan frustrante como la existencia misma. El descarnado y naturalista trabajo fotográfico del también primerizo Jacques Girault sigue al introspectivo personaje como si de su propia sombra se tratara, retratándolo como un animal herido que, al igual que cualquier perro callejero, tan sólo desea algo de cariño, pero no necesariamente de quien puede granjeárselo. La generosidad con que ofrece no ya su cuerpo sino incluso su corazón es devastadora. 

31 marzo 2019

'Dolor y gloria': puro Almodóvar

Detestado e idolatrado a partes iguales, Pedro Almodóvar es sin lugar a dudas el creador más emblemático de la cinematografía española, con lo que cada uno de sus hasta ahora veintiún estrenos ha constituido toda una efeméride. Sin embargo, desde aquella vuelta a los orígenes que representó Volver (2006), ninguna de sus producciones había estado a la altura de clásicos como Entre tinieblas (1983), La ley del deseo (1987), ¡Átame! (1989), Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), Todo sobre mi madre (1999) o Hable con ella (2002); al menos, desde el punto de vista de quien firma estas líneas. Todas eran interesantes y entretenidas (sí, incluso Los amantes pasajeros, 2013), pero faltaba algo que por fin hemos recuperado con Dolor y gloria (2019), otro retorno al pasado en el que, tal y como ya hizo con La mala educación (2004), el manchego remueve más que nunca sus propios recuerdos.

Antonio Banderas en Dolor y gloria
Antonio Banderas ofrece en Dolor y gloria
la mejor interpretación de su carrera
Dolor y gloria entrelaza dos momentos de la vida de Salvador Mallo, álter ego de Almodóvar al que da vida en su etapa infantil, en unos años 60 de (auto)descubrimiento, el debutante Asier Flores (actor nato, según el realizador) y en su etapa adulta, cuando ya en los 80 es un cineasta atosigado tanto por el dolor físico como por el que acarrea su memoria, un magnífico Antonio Banderas. Que hay mucho de Almodóvar en el personaje es evidente, y no sólo porque los unen época, carácter y hasta estética, sino porque la salud del propio cineasta atravesó hace poco un mal momento tras el que, para bien y para mal, no ha vuelto a ser el mismo. En la que constituye sin duda su mejor interpretación hasta la fecha (el Goya por fin será suyo, no hay duda), Banderas desborda significado con cada gesto, invitándonos a evocar un pasado confeccionado a partes iguales por la remembranza y la imaginación del propio Almodóvar. La escena en que nos mira desde esas aguas donde parece sumergirse en busca de consuelo es sencillamente mágica... y es sólo la primera.

25 febrero 2019

Premios Oscar 2019: mediocridad para el libro de los records

La 91ª edición de los Premios Oscar será recordada como un auténtico horror por partida doble. Para empezar, la gala fue tremendamente cutre, aburrida e impersonal, no logrando la Academia compensar la falta de maestro de ceremonias pese a que las siempre ingeniosas Amy Poehler, Tina Fey y Maya Rudolph nos hicieran olvidarla por un momento con su discurso inicial. Para seguir, el palmarés es tan esperpéntico como populista, exento por completo del prestigio del que luego busca presumir. Tanto el evento como los premios en él repartidos se cuentan, de hecho, entre los peores de la historia de esta mítica entidad... y eso que varios de sus records son dignos de celebración.

Malek, Colman, King y Ali, Premios Oscar 2019
Tres de los cuatro intérpretes premiados
lo fueron por personajes LGTB
Dos películas harto facilonas han triunfado a nivel cualitativo y cuantitativo. Así, Green Book, de Peter Farrelly sí, el codirector de Dos tontos muy tontos (1994) y Algo pasa con Mary (1998) se ha llevado los reconocimientos a mejor película, guion original y actor de reparto (Mahershala Ali, quien ya ganó hace dos años con Moonlight (2016) y es por tanto el segundo intérprete negro con dos estatuillas en su haber, tras Denzel Washington), continuando la tradición reciente de vencedoras con colecta escasa. En número de menciones la supera Bohemian Rhapsody, biopic de Freddy Mercury que dirigió Bryan Singer hasta que fue despedido por su conducta pasota y acosadora en el que han recaído tres premios técnicos ya acostumbrados a ir de la mano (montaje, mezcla de sonido y montaje de sonido), además del esperado reconocimiento a Rami Malek, actor de nombre y ascendencia egipcia que brilla bastante más en la serie Mr. Robot. Ambas películas, además, están envueltas en polémica a propósito tanto de su escasa verosimilitud histórica como del tratamiento reaccionario que, con supuestas buenas intenciones, dan al racismo y la homofobia, algo que quizá pueda perdonarse a Green Book por tratarse de una (divertidísima) comedia pero no a la supuestamente seria Bohemian Rhapsody (la cual, por cierto, terminó Dexter Fletcher, quien estrena pronto otro biopic musical: Rocketman, sobre la vida de Elton John).

19 febrero 2019

Quiniela de Premios Oscar 2019: predicciones y favoritos

La madrugada del 25 de febrero culmina la Oscar Race con la 91ª edición de los Premios de la Academia de Hollywood. Un año más [ver 2013, 2014, 2015, 2016 y y 2017] he preparado una quiniela que combina mis predicciones y mis deseos categoría por categoría. Como sabéis, los porcentajes señalan cuán probable es cada victoria y cuán feliz sería yo con ella. (Recordatorio: análisis de nominaciones.)

MEJOR PELÍCULA


Predicción  Preferencia

 55 % ● Roma | 1 | La favorita  50 %
30 % ● Green Book | 2 | Roma ● 50 %
10 % ● La favorita | 3 | Infiltrado en el KKKlan  ● 0 %
5 % ● Infiltrado en el KKKlan | 4 | Green Book  ● 0 %
0 % ● Black Panther | 5 | Black Panther ● 0 %
0 % ● Ha nacido una estrella | 6 | El vicio del poder ● 0 %
0 % ● El vicio del poder | 7 | Ha nacido una estrella ● 0 %
0 % ● Bohemian Rhapsody | 8 | Bohemian Rhapsody ● 0 %

Habiendo triunfado entre los Globos de Oro, los Critics’ Choice, el Sindicato de Directores y los BAFTA, Roma es la evidente favorita para hacerse con el Oscar, algo que ninguna película de habla no inglesa ha logrado nunca. Netflix ha pagado la campaña más cara de la historia, lo que debería compensar la reticencia que algunos académicos puedan tener a premiar a la plataforma. En cualquier caso, la fascinante La favorita parece la alternativa evidente (y, de vencer, sería la primera en hacerlo con lesbianas como protagonistas), pero no ha logrado ningún galardón importante esta temporada, al ir los Globos de Oro a mejor drama y comedia, respectivamente, a Bohemian Rhapsody y Green Book, ganando esta última también en el Sindicato de Productores. En cualquier caso, estamos ante una de las selecciones más mediocres de los últimos años.

03 febrero 2019

Premios Goya 2019: palmarés facilón en falso Reino de Campeones

Dadas las nominaciones, esperábamos un palmarés mediocre y así ha sido, con El reino, thriller de viva actualidad sobre la corrupción política, venciendo en número de galardones (hasta siete) pero Campeones, comedia en torno a un equipo de baloncesto compuesto de personas con discapacidad intelectual, llevándose a última hora el máximo laurel de la noche, el cual anunció Pedro Almodóvar en compañía de tres de sus mujeres al borde de un ataque de nervios: Julieta Serrano, Rossy de Palma y una Loles León que, poco después de escuchar al director manchego presentarla con el nombre equivocado, chilló emocionada «¡Te lo dijeeeee!» justo antes de que se confirmara el nefasto pero, dado el espíritu facilón de los académicos, comprensible resultado.

Goya 2019: Campeones
Campeones ganó tres premios, siendo el más festejado
el reportado a Jesús Vidal como actor revelación
Campeones, cuyo reparto completo subió al estrado al inicio de la velada para “intimidar” a Sorogoyen, sólo recogió dos laureles más: mejor canción original para la cansina “Este es el momento” de Coque Malla (interpretada en directo al igual que el resto de nominadas por Manu Guix, Rozalén, Judit Neddermann y una siempre fresca Amaia que con suma profesionalidad no temió pedir el reinicio del número al no haber escuchado bien la claqueta por culpa de uno de los problemas de sonido a los que TVE nos tiene acostumbrados) y mejor actor revelación para el joven discapacitado Jesús Vidal, quien protagonizó el momento más emblemático y conmovedor de la velada al dedicar su triunfo a sus padres afirmando que a él sí le gustaría tener un hijo como él para ser un padre como ellos. Su larguísimo (y perfectamente memorizado) discurso es más honesto, emotivo y revolucionario que cualquier escena de una película a cuyo manipulador recorrido ha puesto la guinda Javier Fesser al afirmar con suma irresponsabilidad que la terminología referente a las personas discapacitadas ha cambiado gracias a ella.
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