Mostrando entradas con la etiqueta ciencia-ficción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciencia-ficción. Mostrar todas las entradas

09 enero 2020

Todas las películas de 'Star Wars' en orden, de la peor a la mejor

Decir que la saga Star Wars es irregular es quedarse corto: algunas de sus películas son obras maestras y otras, perfectos ejemplos de cómo no escribir un guion. Aun así, todas garantizan el entretenimiento, al menos para los innumerables fans de esa icónica galaxia muy, muy lejana. Tras revisar las doce obras de acción real que la componen con motivo del estreno de la última de ellas (o las dos últimas, pues ha entrado una serie en juego), aquí está el top definitivo en lo que a este espacio respecta:

El ascenso de Skywalker
Chewbacca, BB-8, D-O, C-3PO, Rey, Poe Dameron
y Finn en El ascenso de Skywalker
12. El ascenso de Skywalker (The Rise of Skywalker, J. J. Abrams, 2019). La que debería haber sido la película más impactante de la saga es también la más decepcionante: un sinfín de situaciones absurdas, decorados insustanciales y personajes sin desarrollar que sólo salvan el carisma de viejos y nuevos héroes y, claro está, la música de John Williams, hilo conductor por antonomasia. Además de mediocre, el guion traiciona por completo ese espíritu que supuestamente hacía por defender, si bien es cierto que el resultado sigue siendo entretenido. Y es difícil no conmocionarse al final.

21 diciembre 2019

Star Wars. El ascenso de Skywalker: cobardía sin rumbo galáctico

Es difícil evaluar una película como Star Wars: El ascenso de Skywalker (Star Wars: The Rise of Skywalker, 2019) sin dejarse llevar por lo que esta saga significa para tantos de nosotros. Pero tampoco tendría sentido hacerlo: no estamos sólo ante una película, siquiera sólo ante otra película de Star Wars. No, estamos ante la conclusión, en teoría definitiva, de la saga Skywalker, compuesta de tres trilogías independientes pero fuertemente interconectadas que nos han hecho soñar, reír y llorar y, con excepción, claro está, de la primera, no tendrían sentido por sí solas. 

Kylo Ren y Rey en El ascenso de Skywalker
El enfrentamiento entre la luz (el bien) y la oscuridad
(el mal) se confirma como el tema central de la saga
El ascenso de Skywalker tiene lugar poco después de Los últimos Jedi (Rian Johnson, 2017), sin duda la cinta más polémica de la saga, una de las favoritas de la crítica especializada y, sin embargo, la más odiada por los fans a raíz de sus valientes, pero no siempre bien encaminadas, decisiones. Pues bien, J. J. Abrams, que convirtió El despertar de la fuerza (2015) prácticamente en un remake de la canónica La guerra de las galaxias (George Lucas, 1977), ha hecho como si tan arriesgado capítulo intermedio no existiera, corrigiendo sus supuestos errores y retomando el espíritu que, en teoría corresponde a la saga, pero evitando también volver a caer en el déjà vu que, pese a las alabanzas, tanto se le echó en cara. El resultado, cobarde y absurdo como él solo, se queda en tierra de nadie: sorprende más que las dos películas previas gracias básicamente a que ya no había nada que calcar pero, en general, lo hace para mal, desviándose por completo de la coherencia de esa galaxia muy, muy lejana tal y como hizo la denostada Los últimos Jedi, pero sin motivación autoral alguna más allá de contentar a unos fans que empezábamos a desear el mismo borrado de memoria que sufre de vez en cuando el genial C-3PO (Anthony Daniels). Al final, la crítica se ha aburrido, los fans se han llevado las manos a la cabeza y el público medio se ha limitado a pasar el rato, lo que convierte esta obra en el mayor tropiezo de tan irregular franquicia.

03 julio 2018

'Han Solo: Una historia de Star Wars': oportunidades (des)aprovechadas

Han Solo, hasta ahora encarnado por el gran Harrison Ford, es uno de los personajes más populares del universo Star Wars. Para muchos, de hecho, es el héroe galáctico por antonomasia, aun cuando hasta ahora nunca había protagonizado su propio film. Su spin-off era, por consiguiente, anhelado y temido a partes iguales. Y el resultado, lamentablemente, no ha sido el esperado, aun cuando Han Solo: Una historia de Star Wars (Solo: A Star Wars Story, 2018) dista mucho de ser un desastre.

Han Solo: Una historia de Star Wars (Solo: A Star Wars Story, 2018)
Alden Ehrenreich se transforma en el joven Han Solo
Una producción harto rocambolesca que incluyó la sustitución de Chris Miller y Phil Lord a última hora por el veterano Ron Howard (oscarizado por el drama Una mente maravillosa (2001), pero recientemente aficionado a la acción) ha desembocado en una obra parca en personalidad. Lawrence Kasdan, que ya cofirmó El imperio contraataca (Irvin Kershner, 1980), El retorno del Jedi (Richard Marquand, 1983) y El despertar de la Fuerza (J. J. Abrams, 2015), ha colaborado esta vez con su propio hijo, el mucho más inexperto Jonathan Kasdan, presentando un guion al que poco puede echarse en cara más allá de la falta de riesgo, evitando el ridículo de determinadas escenas de las precuelas pero también su poder de fascinación. La propia dirección de Howard y sus predecesores (resulta difícil ver la huella de cualquiera de ellos) parece conformarse con salvar los muebles, ofreciendo pocos momentos de verdadero impacto y malgastando escenas tan míticas como aquellas en las que el joven Han Solo se cruza por primera vez con su inseparable Chewbacca, su eterno rival Lando Calrissian y, cómo no, su amado Halcón Milenario. Resulta difícil no emocionarse en esos momentos, sí, pero más por la evocación de tiempos (y films) pasados que por lo que estrictamente se está contemplando.

17 diciembre 2017

'Star Wars: Los últimos Jedi': feminismo galáctico

Leia en Los últimos Jedi (The Last Jedi, 2017)
Aunque Carrie Fisher falleció hace un año, sus
 escenas para Los últimos Jedi ya se habían rodado
Mucho se ha echado en cara a George Lucas, padre del universo Star Wars, durante las últimas dos décadas. Quizá demasiado. Sin embargo, no se ha hablado suficiente de la vergonzosa escasez de personajes femeninos que pueblan los seis films escritos por él, desde La guerra de las galaxias (1977) hasta La venganza de los Sith (2005). Y es que, entre las decenas de personajes de estas películas tan sólo encontramos dos protagonistas femeninas (la Leia Organa de Carrie Fisher y la Padmé Amidala de Natalie Portman, ambas políticas de armas tomar) y, lo que es peor, tres únicas secundarias (la líder rebelde Mon Mothma y dos madres abnegadas: Beru Lars y Shmi Skywalker) a las que prácticamente podríamos tachar de extras. Que sólo un cuarto de los miembros del Consejo Jedi fueran mujeres es claro ejemplo de la mentalidad de Lucas (a quien, eso sí, siempre se criticará en este espacio desde el cariño).

10 agosto 2017

Historia de 'El planeta de los simios': entre secuelas, remakes y reboots

El estreno de El planeta de los simios en 1968 dio lugar a una de las franquicias más exitosas de todos los tiempos. El último ejemplo de ello ha sido La guerra del planeta de los simios, uno de los grandes estrenos del 2017 y una buena muestra de blockbuster inteligente. Mi admiración por estas dos películas me ha llevado a repasar la historia cinematográfica de una saga tan interesante como irregular.

El planeta de los simios (1968)
El icónico final de El planeta de los simios (1968)
nació con la versión cinematográfica
Todo comenzó en 1963 con la publicación de la novela distópica El planeta de los simios (La planète des singes), de Pierre Boulle, quien ideó un mundo dominado por los primates tras observar el comportamiento tremendamente humano de los gorilas del zoológico. Pese a que su propio autor la consideraba una obra menor, la novela llamó la atención del productor Arthur P. Jacobs, quien, lamentando no poder producir King Kong  (“ojalá no estuviera ya hecha para poder hacerla”, expresó), se hizo rápidamente con los derechos.

21 abril 2017

Crónica del 35º Festival de Cine Fantástico de Bruselas (BIFFF)

El Brussels International Fantastic Film Festival (BIFFF) fue creado en 1983 como refugio para el cine de género y se ha convertido con el paso de los años en uno de los eventos cinematográficos más disfrutables para los amantes del terror, la fantasía, la ciencia-ficción y el thriller, quienes se enfrentan a películas de todos los rincones del mundo sin prejuicios, dispuestos a pasárselo en grande sea cual sea el producto que tienen delante; eso sí, a veces a costa del mismo. Así, raro es el visionado que no va acompañado de risas constantes (sin necesidad de ser una comedia), comentarios ingeniosos (o no tanto) y gritos ya archiconocidos tales como “¡la puerta!” cada vez que una puerta queda abierta seguido de “¡gracias!” si alguien la cierra, “¡esto sí que es una buena película!” cuando algún personaje se desnuda y el estelar “¿pero por qué es tan malvado?” seguido de un “¡porque sí!” cada vez que algún personaje se pasa de la raya en lo que a maldad se refiere (sea por castigar una madre a su hijo o por asesinar su hijo a toda su clase, poca diferencia hay), así como besos al aire si dos personajes cualesquiera se acercan demasiado, tosidos cuando alguien enciende un cigarro, aullidos cada vez que la luna llena hace su aparición y aplausos tanto durante los créditos iniciales (desde el director hasta el maquillador) como cada vez que la cámara se regodea ante un paisaje. Todo ello, claro está, en francés con algunos retazos de holandés, como es habitual en la capital europea.

Mon Ange, de Harry Cleven
Mon Ange, de Harry Cleven
Esta descripción sonará a los cinéfilos españoles asiduos a certámenes patrios como el Festival de Cine de Sitges o la Muestra Syfy de Cine Fantástico de Madrid, pero ciertamente el BIFFF alcanza niveles excesivos de gamberrada, en especial durante sus sesiones nocturnas. Así, el visionado de Autopsia de Jane Doe, de Andre Øvredal, donde padre e hijo analizan un cadáver lleno de sorpresas, contó con una banda sonora extra de gritos y risas a partes iguales hasta el punto de que no siempre fuera sencillo entender los reveladores diálogos. Receptora del Gran Premio del Jurado del pasado Festival de Sitges (donde la extraordinariamente original Swiss Army Man, de Dan Kwan y Daniel Scheinert, centrada en la extraña relación homoerótica entre Paul Dano y el cadáver flatulento de un sorprendente Daniel Radcliffe, se alzó con el galardón principal), la cinta posee una primera parte excelente que juega con el terror figurado, pero, conforme pierde la sutileza, tiende hacia la convencionalidad. Tan alocado ambiente resulta idóneo para disfrutar proyectos de acción descerebrada al estilo de la india Psycho Raman, de Anurag Kashyap, o la indonesa Headshot, de Kimo Stamboel y Timo Tjahjanto, pero no tanto de cara a enfrentarse a una obra tan delicadamente sensorial como la belga Mon Ange, de Harry Cleven, un bellísimo romance entre un chico invisible y una chica ciega convertido en un verdadero canto de amor a los sentidos gracias especialmente a la onírica fotografía de Juliette Van Dormael (nominado al pasado Spotlight Award del Sindicato de Directores de Fotografía).

15 julio 2016

Entre el realismo y el impacto: 'Monstruoso' y 'Calle Cloverfield 10'

Popular donde los haya, el cine de terror y ciencia-ficción (para cuya fusión debería crearse un subgénero propio) busca cada año formas de reinventarse para seguir sorprendiendo al espectador. En 2008, el guionista Drew Goddard, el director Matt Reeves y el productor J. J. Abrams lo lograron con la excepcional Monstruoso, cinta para la que ocho años después ha surgido una secuela igual de lograda, repitiendo el todopoderoso Abrams al mando de la producción pero encargándose esta vez Damien ChazelleJosh CampbellMatthew Stuecken del guion y el debutante Dan Trachtenberg de la dirección. Hablamos de Calle Cloverfield 10, una de las mejores cintas del año.

Monstruoso (Cloverfield, 2008)
La cámara de vídeo es el alma de Monstruoso,
a la que otorga un personal estilo cinéma verité
Monstruoso (Cloverfield, 2008) sigue a varios jóvenes que cambian en cuestión de minutos una alocada fiesta por una espeluznante huida por las calles de un Nueva York infestado de peligros a raíz de la inexplicable llegada de una gigantesca criatura. Filmada (o pretendiendo estarlo) enteramente por una videocámara casera que rara vez deja de grabar (licencia narrativa que debemos aceptar para entrar en el hipnótico juego), la cinta es verdaderamente singular por su manera de atrapar en sus redes a un espectador rápidamente identificado con los aterrados protagonistas. Y es que desde que la cámara empieza a filmar, la escalofriante necesidad de conocer más y más se apodera de nosotros, algo a lo que había contribuido también una inteligente campaña viral que buscaba emular los efectos de El proyecto de la bruja de Blair (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999), obra clave del cine de metraje encontrado. De hecho, toda la confección de Monstruoso estuvo envuelta en el máximo misterio, realizándose los castings (de los que salió un reparto eminentemente desconocido) con guiones falsos y cambiándose constantemente el nombre de la producción para despistar a los curiosos. Así, las dos metas principales de la cinta eran el realismo (rodando y editando al más puro estilo cinéma verité) y el impacto (manteniendo la intriga hasta el último momento), elementos ambos que, combinados, conforman una experiencia única en su especie.

29 mayo 2016

'Dr. Horrible's Sing-Along Blog': el musical que pedía la red

En noviembre de 2001 los seguidores de Buffy, cazavampiros, creada en 1997 por Joss Whedon, se encontraron ante un inesperado capítulo musical perfectamente integrado en la sexta temporada de la serie pero disfrutable como obra independiente. Buffy, cazavampiros: Otra vez con más sentimiento supuso un interesantísimo paso para un género que acababa de ser revitalizado en la gran pantalla por la espléndida Moulin Rouge. A diferencia del pastiche posmoderno de Baz Luhrmann, esta animada producción televisiva homenajeaba al cine clásico a la par que aportaba una banda sonora completamente original que se quedó grabada en la mente de los innumerables fans de la icónica serie, probando así que el tristemente olvidado cine musical (1) todavía era de interés, (2) puede hacerse sin excesivo artificio o presupuesto, y (3) tiene encanto propio pese a no contar con cantantes experimentados. Múltiples son los especiales televisivos que han recurrido al antiguo género escapista por excelencia desde entonces.

Neil Patrick Harris, cuerpo y alma de
Dr. Horrible's Sing-Along Blog
Quince años más tarde, los musicales cinematográficos herederos de clásicos como Cantando bajo la lluvia (Stanely Donen y Gene Kelly, 1952) todavía se cuentan con los dedos de una mano, pero las posibilidades del género en otro tipo de plataformas no han pasado desapercibidas. La segunda incursión de Joss Whedon en él es una miniserie en tres actos de 14 minutos cada uno titulada Dr. Horrible's Sing-Along Blog que vio la luz en internet entre el 15 y el 20 de julio de 2008 (mismo año en que Meryl Streep y Pierce Brosnan se hacían chocantemente con el micrófono en la simpática ¡Mamma Mía! de Phyllida Lloyd). Esta sencilla historia de un malvado y mediocre científico (perfecto Neil Patrick Harris, todo un maestro del vodevil pese a lo que su rol en Cómo conocí a vuestra madre pudiera aparentar) enfrentado con el Capitán Hammer (el siempre vanidoso Nathan Fillion, que al año siguiente se convertiría en la estrella de Castle) por el amor de su compañera de lavandería (Felicia Day) es sólo una excusa para dar rienda suelta a una divertidísima mezcolanza de ingenioso humor, singular ciencia-ficción, ácida crítica social y tiernos números musicales que, en la línea de Buffy, evita sabiamente caer en la trampa de tomarse demasiado en serio a sí misma.

26 abril 2016

'El despertar de la Fuerza' vs. 'La amenaza fantasma' (Star Wars)

El pasado 18 de diciembre tuvo lugar uno de los acontecimientos cinematográficos más relevantes de la historia del cine, quizá sólo comparable al que aconteció el 19 de mayo dieciséis años atrás. Hablo, por supuesto, de El despertar de la Fuerza (The Force Awakens, 2015), de J. J. Abrams, y La amenaza fantasma (The Phantom Menace, 1999), de George Lucas, respectivos último (hasta la fecha) y primer episodios de la saga Star Wars, donde representan dos reinicios tan diferentes como interesantes (aunque también cuestionables). A raíz de esto último, he decidido contrastar ambas producciones para sacar a relucir los puntos fuertes (y, claro está, los débiles) de tan populares cintas. ¡Empecemos!

La amenaza fantasma (The Phantom Menace, 1999), de George Lucas
La historia original: punto para La amenaza fantasma
1. La historia original. Si algo se ha echado en cara por activa y por pasiva a El despertar de la Fuerza es su escasa inventiva a nivel narrativo, al haber optado sus creadores por el homenaje hasta límites imposibles. Que el resultado sea prácticamente un calco de La guerra de las galaxias (George Lucas, 1977) con algún detalle de El imperio contraataca (Irvin Kershner, 1980) garantiza tanto el entretenimiento como la nostalgia, pero lastra el carácter fascinador. Por su parte, la más arriesgada La amenaza fantasma se adentró en senderos políticos que, si bien buscaban invitar a reflexionar sobre cuestiones muy actuales, se quedaban a medio gas. Aun así, los senderos recorridos por esta cinta son clave de la riqueza de este universo. Y, sobre todo, muy novedosos. 

08 marzo 2016

13ª Muestra Syfy: 'Absolutamente todo', 'High-Rise' y 'Buffy musical'

La 13ª Muestra Syfy de Cine Fantástico de Madrid ha concluido dejándonos un buen puñado de títulos dispuestos a convertirse en obras de culto (al menos, de cara a aderezar divertidas tardes frikis entre amigos). En esta segunda parte de mi crónica del festival, hablo de Absolutamente todo, High-Rise y el capítulo musical de Buffy cazavampiros, completando así la cobertura de seis de las piezas más destacables de este icónico evento cinematográfico.

High-Rise (Ben Wheatley, 2015)
High-Rise optó a 4 British Independente Film Awards:
actor, secundaria (Miller), secundario (Evans) y guion
“¿Os acordáis de Snowpiercer? Pues esto es igual pero en vertical”. Así presentó Leticia Dolera una de esas películas que no dejan indiferente: High-Rise (2015). Y es que, si la coreana Rompenieves (Snowpiercer) (Bong Joon-ho, 2013) ofrecía un metafórico retrato social en forma de un tren forzado a dar vueltas y vueltas a un mundo congelado para evitar enfriarse, la última película de Ben Wheatley (a quien debemos la interesante Turistas, mejor guion y mejor actriz en Sitges, 2012) parte de la novela de J.G. Ballard para ofrecer una reflexión sobre la sociedad moderna a través de un rascacielos convertido en un mundo propio. Tom Hiddleston —el Loki de Marvel— y Luke Evans —el Bardo de El Hobbit— encabezan con carisma un perfecto reparto donde también brillan Elizabeth Moss (recién salida de la serie Mad Men), Jeremy Irons y, sobre todo, una explosiva Sienna Miller. Ellos y la imaginativa puesta en escena (que juega excitantemente con los colores, las texturas, los sonidos, los movimientos y los reflejos), salvan un enrevesado guion que empieza bien pero desemboca poco a poco en desconcertante locura (firmado, por cierto, por Amy Jump, esposa del realizador). Presentada sin pena ni gloria en el pasado Festival de San Sebastián, la obra tiene innegablemente su público, pero podría resultar mucho más satisfactoria de haber medido mejor sus pretensiones.

26 diciembre 2015

Las películas más decepcionantes del 2015 (¿las peores?)

La decepción provocada por una película depende, por supuesto, de las expectativas depositadas en ella. Hablar de las peores películas de un año carece de sentido porque, con gran probabilidad, ni siquiera las hayamos visto, pero año tras año surgen cintas que todo el mundo espera con ilusión y terminan siendo absolutos despropósitos. Y no, no hablo de secuelas poco trabajadas (Insurgente, de Robert Schwentke; Terminator Génesis, de Alan Taylor; Ocho apellidos catalanes, de Emilio Martínez-Lázaro), remakes innecesarios (Poltergeist, de Gil Kenan; Cuatro Fantásticos, de Josh Trank) o aventuras que nunca encontraron siquiera el rumbo (El séptimo hijo, de Sergey Bodrov; El destino de Júpiter, de Andy y Lana Wachowski). Seamos sinceros: nadie dio nunca un duro por ellas. No, prefiero dedicar estas líneas a decepciones colosales que llevan a plantearse en qué estaban pensando exactamente los creadores para desaprovechar sus doradas premisas. Aquí están las seis películas más decepcionantes del 2015, todas ellas potencionales éxitos de taquilla.

Pixels, de Chris Columbus
Pixels, de Chris Columbus
Rotten Tomatoes: 17% / 
IMDb: 5,7 / Filmaffinity: 4,9 
6. Pixels. Ciertamente, las películas protagonizadas por Adam Sandler (favorito de los Razzies) son siempre aterradoras (sin pertenecer nunca al género de terror), pero contar con la dirección de Chris Columbus podría haber apaciguado su locura. Por desgracia, el realizador de Solo en casa (1990), Quédate a mi lado (1998), las dos primeras entregas de Harry Potter (2001-2002) y Rent (2005) lleva una década hundido en un foso de difícil salida y Pixels no ha sido la excepción que algunos esperaban. Los efectos visuales y sonoros están a la altura de una superproducción de estas características, pero dada la calidad del histérico guion sería mejor que el estruendo técnico fuera lo único presenciado por los espectadores. Nos conformábamos con un entretenimiento alocado, pero no recibimos ni eso.

25 diciembre 2015

Felicitaciones entre 'Jurassic World', 'Star Wars' y otros taquillazos

El pasado junio Jurassic World (Colin Trevorrow, 2015) se convirtió en el estreno más exitoso de la historia, recaudando 511 millones de dólares durante el primer fin de semana. Poco le ha durado el récord, ya que Star Wars: el despertar de la Fuerza (J. J. Abrams, 2015) [crítica] acaba de superarlo recaudando 529 millones de dólares en su primer fin de semana. Ambas cintas jugaban con dos elementos a su favor: la expectación despertada por formar parte de sagas que el público ya daba por cerradas y el reembolso extra que suponen las sesiones en 3D (al margen de que la inflación les da ventaja con respecto a antiguos estrenos). Además, las dos son bastante satisfactorias (sin dejar por ello de encontrar numerosos detractores). La felicitación pública de Universal Pictures a Disney es la ocasión perfecta para recordar otros intercambios de felicitaciones similares...


De Jurassic World a El despertar de la Fuerza...




23 diciembre 2015

'Star Wars. El despertar de la Fuerza' es nominada a los Critics' Choice con carácter retroactivo

Hace unos días la Broadcast Film Critics Association (el organismo responsable de los Critics' Choice Awards) se planteó incluir a Star Wars. El despertar de la Fuerza [crítica] entre las candidatas al galardón concerniente a mejor película. Puesto que las nominaciones se anunciaron unos días antes de que los críticos pudieran ver el Episodio VII, la película no pudo competir. Sin embargo, ante el extraordinario recibimiento crítico de la cinta, la junta directiva de los Critics Choice envió un correo a todos los votantes planteándoles la posibilidad de añadirla al menos a la categoría principal. Como cabía esperar, sus miembros respondieron afirmativamente. Esta decisión inusual por parte de los Critics' Choice ya se dio en el año 2000, cuando el Náufrago de Robert Zemeckis también fue añadida como décimo primera nominada, después de haberse quedado fuera de las nominaciones debido a su fecha de estreno (aunque luego los Oscars sólo la tendrían en cuenta para dos categorías: mejor actor (Tom Hanks) y mejor sonido).

Star Wars: el despertar de la Fuerza (J. J. Abrams, 2015)
¡Comienza la temporada de premios para
El despertar de la Fuerza!
La película de J. J. Abrams se suma así a las otras diez candidatas: BrooklynCarol, El puente de los espíasEl renacidoLa gran apuestaMad Max: furia en la carretera, MarteLa habitaciónSicario Spotlight. Sus posibilidades de alzarse como vencedora son escasas, pero dada la competitividad del año todo puede pasar. Quizá el film más perjudicado por la decisión de los Critics' Choice sea el impresionante Mad Max de George Miller [crítica], que partía como favorito con 13 nominaciones y ahora deberá verse las caras con otra película de ciencia-ficción. Eso sí, es una pena que El despertar de la Fuerza no pueda competir en las categorías concernientes a mejor película de ciencia-ficción, actor de acción y actriz de acción, secciones exclusivas de estos galardones donde tendría más posibilidades.

18 diciembre 2015

Star Wars. El despertar de la Fuerza: pros y contras del nuevo comienzo

La película más esperada de la historia (sin exagerar) por fin ha llegado a la gran pantalla, rompiendo todos los récords imaginables. Se trata, por supuesto, de Star Wars. El despertar de la Fuerza (Star Wars. Episode VII: The Force Awakens, 2015), el Episodio VII de la saga cinematográfica por excelencia, el primer largometraje producido por Disney y, sobre todo, el primero sin la mano creativa de George Lucas [más al respecto en 'Universo Star Wars en expansión']. El relevo lo ha tomado el popular J. J. Abrams, fan incondicional de la franquicia y creador de la exitosa serie Perdidos (2004-2010), quien ya revitalizó la otra saga galáctica por excelencia: Star Trek (donde también lo acompañó el director de fotografía Daniel Mindel). Altas eran las expectativas y mayores las presiones, capaces de acabar con la carrera del realizador de Misión Imposible III (2006) y Super 8 (2011), pero también de impulsarla al infinito. Y, pese a las innegables pegas, todo indica a la segunda opción.

La joven Daisy Ridley encarna a la primera mujer
protagonista de la saga galáctica: Rey
Ya lo auguraban los tráileres y demás avances: El despertar de la Fuerza marca el regreso a la galaxia muy, muy lejana de 1977 y no a la del 2001, lo que supone más decorados y menos digitalización, conformándose así un universo de corte fantástico y futurista pero también naturalista y tangible. De este modo, los nuevos planetas parecen verdaderamente habitables, resultando sus criaturas curiosamente humanas por nacer de la buena conjugación de vestuario y maquillaje y no meramente de la tecnología digital. Sin embargo, este tratamiento “rústico” de la galaxia también ha puesto de manifiesto una de las principales virtudes de las infravaloradas precuelas: la expansión del rico universo de Star Wars con territorios, seres y equipos verdaderamente sorprendentes. Por desgracia, no es así en el Episodio VII, donde todas las localizaciones recuerdan a otras ya vistas, empleadas además con similares propósitos: Tatooine/Jakku como árida cuna de la esperanza (con sendas cantinas plagadas de curiosos seres), Yavin/Takodana como verde lugar de resolución y, claro está, la Estrella de la Muerte/Base Starkiller como terror personificado.

22 octubre 2015

Las 5 obras maestras de Ridley Scott

Pocos directores hay más irregulares que Ridley Scott, capaz de alternar entre auténticas proezas y verdaderos esperpentos. Al final, entre tanta anomalía, sobresalen cinco grandes películas cuyo lugar en la historia del cine es innegable. Curiosamente, cada una pertenece a una de las cinco décadas que el realizador británico ha dedicado al séptimo arte. ¿Adivináis ya cuáles son?

Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979)
Sigourney Weaver en Alien
Alien, el octavo pasajero (1979). Aunque Los duelistas (1977) supuso un prometedor punto de partida, Scott se ganó al imaginario colectivo con la angustiosa aventura de una variopinta tripulación encerrada en una nave con un peliagudo alienígena (cuya terrorífica belleza fue diseñada por el suizo H. R. Giger). Pese a afirmar que el realizador parecía más interesado en los decorados que en los intérpretes, Sigourney Weaver saltó a la fama de la noche a la mañana y dio así el pistoletazo de salida para una interesante serie de heroínas que incluirían a Susan Sarandon y Geena Davis en Thelma & Louise (1991), Demi Moore en La teniente O’Neil (1997) y Julianne Moore en Hannibal (2001). Ganadora del Óscar a mejores efectos visuales (para el multipremiado Stan Winston, entre otros) y nominada al concerniente a mejor dirección artística (que entrelaza místicamente motivos orgánicos y metálicos), la película confecciona una atmósfera sobrecogedora que envuelve magistralmente el guion de Dan O'Bannon, todo un experto en suspense. Además de ser una obra maestra en sí mismo, la cinta dio lugar a una larga serie de secuelas —algunas tan magníficas como el Aliens (1986) de James Cameron— y vivió un nuevo comienzo con el Prometheus (2012) del propio Scott, quien continuará la saga en 2017 con Alien: Paradise Lost, también protagonizada por Noomi Rapace y Michael Fassbender.

13 julio 2015

Curiosidades sobre el reparto de Star Wars

Indudablemente, 2015 es el año de Star Wars. Ni siquiera el Mad Max: furia en la carretera de George Miller y el Jurassic World de Colin Trevorrow pueden robarle el protagonismo. Mientras esperamos al estreno de El despertar de la Fuerza, de J. J. Abraams, he decidido recolectar curiosidades sobre los actores y actrices de la saga galáctica. ¡Seguro que os sorprenden!

Carrie Fisher y Mark Hamill en El retorno del Jedi (1983)
Carrie Fisher y Mark Hamill no
han aprovechado bien la fama
Mark Hamill (Luke Skywalker) vio su rostro desfigurado tras un accidente de tráfico, no ayudando precisamente su adicción por las drogas al desarrollo de su carrera interpretativa. Sin embargo, prestó la voz a series animadas tan míticas como Phantom 2010, Spider-Man, Vaca y Pollo, Batman o Las Supernenas

Carrie Fisher (Leia Organa), hija de Debbie Reynolds y Eddie Fisher (quien las abandonó para casarse con Elizabeth Taylor), tuvo un mal momento tras la trilogía original, pero lo superó y se convirtió en una de las correctoras de guion mejor pagadas de Hollywood. Además, se ha interpretado a sí misma en la película Maps to the stars (David Cronenberg, 2014) y populares series como Sexo en Nueva York y The Big Bang Theory. Por otro lado, escribió el documental The Wishful Drinking (Fenton Bailey y Randy Barbato, 2010) a partir de su autobiografía, Postcards From The Edge; dos décadas antes, ese mismo libro había dado lugar a la película Postales desde el filo (Mike Nichols, 1990), donde Fisher había sido interpretada por la gran Meryl Streep, su amiga en la vida real.

03 julio 2015

'Mad Max: furia en la carretera': cine de acción con mayúsculas

Mad Max: furia en la carretera (George Miller, 2015)
El 98% de los críticos y el 89% del público aplaude a
Mad Max: furia en la carretera en Rotten Tomatoes
Sabes que te encuentras ante una obra maestra cuando te expones a un film aparentemente opuesto a tus ideales y no puedes despegar la mirada de la pantalla. La postapocalíptica Mad Max: furia en la carretera, que incluye casi todo lo que un servidor detesta en el séptimo arte (mucha acción y poca conversación, más armas que personajes, interminables persecuciones y una estética insaciablemente violenta), es un perfecto ejemplo de ello. Tras dos décadas en el tintero (el 11-S y la posterior Guerra de Irak no parecían el mejor momento para producirla), la esperada cuarta entrega de la saga Mad Max vio finalmente la luz en el pasado Festival de Cannes, donde recibió las críticas más entusiastas del prestigioso certamen.

09 marzo 2015

12 Muestra Syfy de Cine Fantástico. Día 4: fantasmas y mujeres oscuras

Scarlett Johansson en Under the skin (Jonathan Glazer, 2013)
La 12 Muestra Syfy se cerró con Under the skin,
nominada al BAFTA a mejor film británico
Tras un fin de semana de emociones fantásticas, la duodécima edición de la Muestra Syfy llegó a su fin con una programación que, si bien decepcionó nuevamente a gran parte de los espectadores, hizo las delicias de los críticos. Los cuatro largometrajes proyectados lograban introducir la fantasía en dramas contemporáneos: LFO, Jamie Marks is dead, A girl walks home alone at night y Under the skin. Las dos últimas, protagonizadas por peligrosas mujeres (curiosa forma de honrar al Día de la Mujer) fueron acompañados por los pretenciosos cortometrajes Sprintertime y Ghost train. Como ya he hecho con los tres días anteriores [cuyos artículos podéis consultar aquí: día 1, día 2 y día 3], analizaré la cuarta jornada de un certamen muy interesante que, tristemente, se despidió teñido de homofobia.

06 marzo 2015

12 Muestra Syfy de Cine Fantástico. Día 1: el fiasco de 'Chappie'

Entre el 5 y el 8 de marzo, el Cine Callao de Madrid acoge la duodécima edición de la Muestra Syfy, todo un evento para los fans del cine de fantasía, terror y ciencia ficción. Este año, tengo la suerte de contar con un pase de prensa, así que he decidido contaros día a día cómo se vive este alocado evento. Y es que, si el Sitges catalán supone la institución sensata del género, el Syfy madrileño siempre está marcado por el humor, el frikismo y el esperpento (a ambos lados de la pantalla). Puesto que las películas se proyectan por las tardes (y las noches), aprovecharé las mañanas para informaros de lo que se cuece en este divertido encuentro cinematográfico, cita obligada para los amantes del género de la capital española.

Cartel de la 12ª Muestra Syfy de Cine Fantástico
Curiosamente, el cartel de la 12ª Muestra Syfy recuerda
a la recién estrenada Ex_Machina, gran ópera prima
Como siempre, la Muestra dio comienzo con una interminable cola que llamó la atención de todos los viandantes ajenos al certamen. ¿El motivo? El preestreno de la esperada Chappie, tercer trabajo del sudafricano Neill Blomkamp, cuya ópera prima (District 9, 2009) fue nominada al Óscar a mejor película, no siendo su segunda obra (Elysium, 2013) tan bien recibida. Algunos espectadores llegaron a esperar hasta dos horas para verla, con lo que la decepción debió ser mayúscula. Y es que esta historia de un robot prodigio (molesta voz de Sharlto Copley) atrapado entre su deseo de amar (sí, tan cursi como suena) y su carácter destructivo (sí, excusa perfecta para la violencia gratuita) es uno de los mayores despropósitos de ciencia ficción de los últimos años. Nada se salva: ni las espantosas interpretaciones (pretender que los chillones músicos Ninja y Yolandi Visser son actores es de por sí vergonzoso, pero un pánfilo Dev Patel, un ‘malo-malísimo’ Hugh Jackman y una aburrida Sigourney Weaver tampoco ponen de su parte), el montaje (prestad atención a cualquier escena y veréis fallos de raccord sencillamente atroces) y el guion (si alguien encuentra un solo instante lógico en la narración, que avise). Gran parte de la culpa es, por supuesto, de un Blomkamp cuyo talento directivo es más que cuestionable.

30 noviembre 2014

De ‘Viaje a la luna’ a ‘Interstellar’: el cine y el espacio exterior

Desde que el hombre puso por primera vez el pie en la luna, la fascinación por los misterios del firmamento ha crecido a ritmo exponencial. Así, el universo se ha convertido en una gigantesca incógnita que nos aterra y atrae a partes iguales, y nos insta a hacernos preguntas sobre el mundo que habitamos y la propia vida humana. ¿Por qué estamos aquí?, ¿somos los únicos habitantes del universo?, ¿es real nuestra existencia? Múltiples son las cuestiones e infinitas las respuestas, pero pocas las verdades absolutas. Por eso, el espacio exterior se ha convertido en un tema ideal para el cine, tanto en la vertiente de fantasía y ciencia ficción, como en los dramas más realistas. Y es que, ante la falta de respuestas, la única solución es hacer volar la imaginación. Y para eso no hay mejor medio que el séptimo arte.

Viaje a la luna (George Méliès, 1902)
El aterrizaje del cohete en la luna de Viaje a la luna
es una de las imágenes más icónicas del séptimo arte
De hecho, el propio género fantástico nació gracias al espacio. El pionero George Méliès homenajeado por Martin Scorsese en La invención de Hugo (2011) creó en 1902 una de las obras audiovisuales más míticas de la historia: Viaje a la luna. En ella se narraba la llegada de seis astrónomos al satélite de la Tierra. Innovando con las disoluciones, las superposiciones y, por supuesto, el montaje, el genio francés revolucionó el cine, dominado hasta entonces por el corte realista de los hermanos Lumière. Así, combinando su experiencia teatral con un poco de magia y mucha imaginación, surgió la primera obra maestra del séptimo arte. Por desgracia, los tiempos posteriores a dicha cinta estuvieron marcados por dos guerras mundiales que hicieron desaparecer los sueños de muchos de viajar al espacio. Y es que, mientras familiares, amigos y conocidos caen ante las balas, ¿quién tiene tiempo para preocuparse por el resto del universo? Aún así, hay que destacar a la alemana La mujer en la luna (1929), del gran cineasta vienés Fritz Lang, primer largometraje sobre un viaje espacial que se vio perjudicado por tratarse de una pieza de cine mudo estrenada justo ante la irrupción del sonido.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...