![]() |
| La teoría del todo extrapola la vida de Stephen y Jane Hawking a la vida humana |
Algunas
películas, como la Perdida de David
Fincher, parten de un material plagado de giros y sorpresas que nos impactan con
cada plano. Otras, como La teoría del todo, lo tienen más
difícil para sorprendernos. ¿Cómo asombrar al público con la archiconocida
historia de uno de los científicos más famosos de la historia? ¿Cómo convertir
un biopic sobre Stephen Hawking en
una cinta única en su especie? ¿Cómo ganarse la identificación del espectador a
través de la rigurosa ciencia? Reconozco que me enfrenté a La teoría del todo con reservas: tras la entretenida The Imitation Game, esperaba otro film
biográfico británico al que la falta de innovación y credibilidad histórica impidiesen
brillar con fuerza. Y, si bien no me encontré ante un desenfreno de emociones,
sí disfruté de una historia real maravillosamente bien contada que resultó
tener mucho más que ofrecer de lo que las apariencias auguraban.




