27 septiembre 2016

Festival de San Sebastián 2016: mejores y peores películas

La 64ª edición del certamen cinematográfico más importante de nuestro país ha vuelto a regalar a críticos, cinéfilos y cineastas españoles uno de los momentos más memorables del año. Durante nueve intensos días, cientos de producciones de distinta índole han motivado ardientes debates y despertado todos los sentimientos posibles. Superando mi propio récord, he disfrutado de cuarenta y siete producciones, las cuales os presento ordenadas de la que considero menos estimable a la que no podéis perderos de ninguna manera.

Porto, de Gabe Klinger
Lo mejor: la química entre Alton Yelchin y Lucie Lucas
47. Fin de semana (Moroco Colman, Argentina, Nuev@s Director@s). Tan insoportable como los personajes que acoge, este drama sobre relaciones humanas y juegos sexuales fue la cinta peor valorada por el Jurado de la Juventud por motivos obvios.

46. Viejo Calavera (Kiro Russo, Bolivia / Qatar, Horizontes Latinos). Un hombre perdido en la vida ha de reemplazar a su padre en la mina tras la muerte de este. Ya no le queda nada por lo que ilusionarse, nada por lo que luchar. La película plasma bien esta realidad, pero no deja por ello de ser infumable (al menos, dentro del ritmo vertiginoso de un festival).

45. A Taste of Ink (Compte tes blessures) (Morgan Simon, Francia, Nuev@s Director@s). El buen trabajo de Kévin Azaïs, Nathan Wilckos y, sobre todo, Monia Chokri salva un trabajo incoherente que roza lo irrisorio en momentos supuestamente dramáticos. La base es un triángulo amoroso que incluye a un padre y un hijo incapaces de comunicarse.

44. Jesús (Jesus) (Fernando Guzzoni, Chile / Francia / Alemania / Grecia, Sección Oficial). Alejandro Goïc y Nicolas Durán dan vida a un padre y un hijo cuya espantosa relación y crudo contexto amenaza con destruirlo todo. En su crítica a la juventud perdida chilena, Guzzoni es conciso, pero la empatía escasea y, para colmo, el sexo y la violencia se antojan demasiado gráficos.

Something In Blue, de Yunbo Li
Lo mejor: la melancolía del día a día
43. Anishoara (Anişoara) (Ana-Felicia Scutelnicu, Alemania / Moldavia, Nuev@s Director@s). Interesante ópera prima que nos traslada a un apacible pueblo moldavo que se vuelve tan aburrido para el espectador como para quienes lo habitan debido a la falta de elocuencia del guion. Como retrato cuasidocumental, la cinta tiene su valor, pero la joven realizadora tendrá que buscar otras motivaciones en el futuro.

42. La idea de un lago (Milagros Mumenthaler, Argentina / Suiza / Qatar, Horizontes Latinos). Pretenciosa mirada al universo de los recuerdos que oculta bastante nadería tras su supuesto complejidad si bien también tiene hueco para la melancolía más poética. Que la idea nazca de un poemario lo explica todo.

41. Park (Sofia Exarchou, Grecia / Polonia, Nuev@s Director@s). La Villa Olímpica de Atenas alberga las aventuras de varios jóvenes sin meta en la vida que se limitan a dedicarla a jueguecitos violentos. Bien realizada, pero demasiado similar a otras tantas cintas presentadas con anterioridad en esta misma sección, se trata de la lamentable triunfadora de una sección Nuev@s Diretor@s donde la competencia era más alta que nunca.

Florence Foster Jenkins, de Stephen Frears
Lo mejor: la refinada comicidad
40. La doctora de Brest (La fille de Brest) (Emmanuelle Bercot, Francia, Sección Oficial). Sidse Babett Knudsen encarna con aplomo a una especialista en pulmones que descubre una conexión entre un medicamento aprobado por el estado y cientos de muertes. Un guion realista pero plomizo donde sobran escenas casi gores y mucho tecnicismo da lugar a un drama que se hace largo y se olvida pronto. De todos modos, es superior a la mayoría de películas que han inaugurado el festival últimamente.

39. Prowl (Vanatore) (Alexandra Balteanu, Alemania, Nuev@s Director@s). Dura mirada a la prostitución en Rumanía, un país todavía dominado por la represión y la hipocresía. La puesta en escena es sincera y creíble, pero demasiado obvia y reiterante, lo que vuelve el resultado interesante pero rápidamente olvidable.

38. Pastoral Americana (American Pastoral) (Ewan McGregor, EE.UU., Sección Oficial). Que la aclamada novela de Philip Roth, donde la hija de un legendario atleta y una ex reina de la belleza desaparece tras ser acusada de terrorismo, haya dado lugar a una película tan vacía deja claro que mucho se ha perdido en la adaptación de John Romero. McGregor se dirige a sí mismo con torpeza, careciendo el drama entre madre (Dakota Fanning) e hija (Jennifer Connelly) de interés a raíz del superficial acercamiento que hace al mismo. Lo que debería ser una crítica al capitalismo y el sueño americano obtiene así un espíritu preocupantemente reaccionario.

Después de la tormenta, de Koreeda Hirozaku
Lo mejor: la sensibilidad de la realización
37. Pretenders (Teesklejad) (Vallo Toomla, Estonia /Lituania / Letonia, Nuev@s Director@s). La influencia del gran Roman Polanski es palpable en un peculiar drama psicológico que se adentra en las verdades e ilusiones de toda relación. Mirtel Pohla, Meelis Rämmeld, Mari Abel y Priit Võigemast conforman un perfecto cuarteto, si bien el guion se pierde en sí mismo durante el tramo final.

36. La fiesta de las salchichas (Sausage Party) (Greg Tiernan y Conrad Vernon, EE.UU., Velódromo). La primera película de animación por ordenador no apta para menores es chirriante, vulgar y políticamente incorrecta hasta la saciedad, con lo que su disfrute dependerá de lo receptivo que se sea al respecto. Sin embargo, como ingeniosa crítica a una sociedad sexualmente hipócrita, merece nuestro aplauso.

35. Rage (Ikari) (Lee Sang-il, Japón, Sección Oficial). Varias parejas entablan relación con personas sospechosas poco después de que un espantoso asesinato expanda la paranoia por Japón. Nos hallamos ante un thriller bien realizado pero algo difuso, sobre todo en su importante desenlace, lo que termina por restar interés a sus muchos personajes.

Neruda, de Pablo Larraín
Lo mejor: el envolvente uso de la cámara
34. The Odyssey (L’Odyssée) (Jérôme Salle, Francia/Bélgica, Sección Oficial). Lambert Wilson y Pierre Niney dan vida al explorador Jacques Cousteau y su hijo Phillippe en una irregular combinación de drama familiar y aventura marina que extrae poca pasión de lo primero y poca emoción de lo segundo. Al partir de una interesante historia real, la cinta tiene su atractivo, pero aporta poco o nada al manido género del biopic. Aun así, como entretenimiento de clausura del certamen, es aceptable.

33. Colossal (Nacho Vigalondo, Canadá, Sección Oficial). La absurda pero imaginativa idea sobre una chica conectada a un monstruo que está sembrando el caos al otro lado del mundo sirve al siempre peculiar Vigalondo (Los cronocrímenes, 2007) para confeccionar un buen divertimento donde se echa en falta algo de sensatez. Anne Hathaway encabeza un reparto sobreactuado pero acorde al espíritu de la función.

32. As You Are (Miles Joris-Peyrafitte, EE.UU., Sección Oficial).  Dos chicos solitarios forjan una fuerte relación a raíz del emparejamiento de sus progenitores, dúo este convertido en trío al unirse una chica. Quizá haya ahí amistad, quizá algo más, pero el film está más ocupado en transmitir falsa intriga que en desarrollar el interior de los personajes. El carisma de un Charlie Heaton que trae a la mente la juventud Leo DiCaprio nos regala los mejores momentos de una cinta de desarrollo irregular y desenlace insatisfactorio.

Frantz, de François Ozon
Lo mejor: la elegancia del plano visual
31. Lumières d’été - Natsu no hikari (Jean Gabriel Périot, Francia, Nuev@s Director@s). Un cineasta japonés que vive en París regresa a Japón para reflexionar sobre el desastre de Hiroshima. Conocer a una enigmática y risueña joven enriquecerá un viaje muy melancólico cuya meta no termina de quedar clara.

30. Louise By The Shore (Louise en hiver) (Jean-François Laguionie, Francia / Canadá, Zabaltegi). Una anciana abandonada en una ciudad costera al término de las vacaciones aprende a disfrutar de la sencillez de la vida, disfrutando parajes conocidos como nunca lo había hecho antes gracias al poder de la soledad. El realizador de Le tableu (2011) recurre a un diseño animado sencillo, pero embellecido por la textura de acuarela. El resultado es agradable tanto técnica como narrativamente hablado, si bien se echa en falta algo de ingenio en ambos aspectos.

29. Alba (Ana Cristina Barragán, Ecuador / México /Grecia, Horizontes Latinos). La difícil convivencia entre una niña de once años y un padre largo tiempo apartado de la familia a raíz de la enfermedad de la madre da lugar a un durísmo drama sobre personas abandonadas a su suerte por una sociedad sin tiempo para todos. La crudeza con que se aborda la crueldad infantil es tan valiente como lastimera.

28. Santa y Andrés (Carlos Lechuga, Cuba / Francia / Colombia, Horizontes Latinos). La relación entre un escritor gay y una campesina enviada a vigilarlo en la Cuba revolucionaria de 1983 da lugar a un duro drama sobre la hipocresía y la traición donde hay empero lugar para la esperanza en forma de amistad inesperada. Pese a la previsible trama, es una obra interesante.

Después de nosotros, de Joachim Lafosse
Lo mejor: la sutileza con que se refleja el drama
27. Tío Howard (Uncle Howard) (Aaron Brookner, Reino Unido, Zabaltegi). Aaron Brookner emprende un viaje personal para sacar a la luz el legado de su tío Howard, a quien se llevó el SIDA poco antes de poder terminar Burroughs: The Movie. Aunque el desarrollo es poco sorprendente, se trata de un documental tan interesante como conmovedor.

26. One Hundred and Fifty Years of Life (Yi bai wu sui de sheng huo) (Liu Yu, China, Nuev@s Director@s). Varias noticias sobre padres obligados a envenenar a sus hijos discapacitados por temor a que se queden solos tras su muerte dieron lugar a una obra desgarradora y sobria que propina un certero puñetazo a la sociedad china. El joven Liu Yu confeccionó el reparto a base de familiares, adaptando el guion de forma que les fuera sencillo darle vida con credibilidad.

25. Sieranevada (Cristi Puiu, Rumanía, Perlas). La última producción del aclamado realizador de La muerte del Sr. Lazarescu (2005) es una de las aparentes favoritas al próximo Óscar a mejor film en lengua no inglesa, si bien su suma de larga duración y lento ritmo jugarán en su contra. En ella asistimos a una comida familiar postergada hasta la saciedad conforme van surgiendo conflictos entre los invitados. La comedia y el drama se entrelazan de forma que, para bien y para mal, ningún género termina de calar hondo.

Que Dios nos perdone, de Rodrigo Sorogoyen
Lo mejor: la complejidad no tornada en confusión
24. Orphan (Orpheline) (Arnaud Des Pallières, Francia, Sección Oficial). Cuatro mujeres de edades distintas y contextos similares que podrían ser encarnaciones del mismo ser pese a contar con rostros y nombres diferentes protagonizan una interesante reflexión sobre la situación de la mujer en un mundo de hombres. Entre tanta confusión, sobresale el hipnótico trabajo de Adèle Exarchopoulos.

23. On the Milk Road (Na mliječ putu) (Emir Kusturika, Serbia / Reino Unido, Perlas). Monica Bellucci y el propio Kusturika protagonizan una peculiar comedia localizada en un ambiente que el realizador conoce bien y vuelve a abordar desde la ironía: la Guerra de Yugoslavia. Partiendo de un guion tan chillón como los colores que lo envuelven, el film constituye una experiencia asombrosa a la par que un efectivo canto antibelicista, si bien la locura generalizada le resta impacto en comparación a clásicos como Underground (1995).

22. Le ciel flamand (Peter Monsaert, Bélgica, Nuev@s Director@s). Interesante mirada al mundo de la prostitución a través de tres generaciones de mujeres dependientes del poder de los hombres: una abuela abnegada, una madre entre la espada y la pared y una hija que perderá la inocencia demasiado pronto. Falta coherencia en el último tramo del guion, pero la intriga está garantizada.

21. Yo, Daniel Blake (I, Daniel Blake) (Ken Loach, Reino Unido / Francia, Perlas). Que el drama social de Ken Loach (Kes, 1969; Lloviendo piedras, 1993) tenga en su poder la Palma de Oro será por siempre recordado como uno de los grandes sinsentidos de la historia del cine. Y es que esta lucha de un hombre víctima de problemas cardiacos y una madre soltera contra las aberraciones administrativas británicas suena a vista mil veces antes. Pese a ello y los tópicos narrativos, es una cinta notable cuya elegante combinación de humor y emotividad se ganó con merecimiento el Premio del Público.

La tortuga roja, de Michael Dudok de Wit
Lo mejor: los sutiles detalles del mundo natural
20. Los siete magníficos (Antoine Fuqua, EE.UU., Proyección Especial Premio Donostia). Como remake de remake, esta cinta lo tenía todo para convertirse en un fracaso, pero el resultado es muy entretenido gracias al giro progresista que se da a unos protagonistas que beben de las estrellas que los encarnan (a destacar nuevamente el talento cómico de Chris Pratt). Aun así, se echa en falta mayor profundidad psicológica.

19. Our Love Story (Yeon-ae-dam) (Lee Hyun-ju, Corea del Sur, Nuev@s Director@s). Lee Sang-hee y Ryu Sun-young viven un bello romance en esta tierna ópera prima sobre la contradictoria mezcla de sentimientos del primer amor. Aunque poco original a nivel formal, la obra constituye todo un acto de valentía en lo que a representación de la homosexualidad en el sudeste asiático se refiere.

18. Your Name (Kimi no Na wa) (Makoto Shinkai, Japón, Sección Oficial). El director de 5 centímetros por segundo (2007) y Viaje a Agartha (2011) entrega otra entretenida fusión de ideas enrevesadas (dos jóvenes cuyas almas se intercambian por las noches) y azucarado romanticismo. Aunque demasiado teen para formar parte de una Sección Oficial, la cinta supera en calidad y conmoción a gran parte de la misma.

Bar Bahar, de Maysaloun Hamoud
Lo mejor: el canto a la libertad
17. Waldstille (Martijn María Smits, Países Bajos, Nuev@s Director@s). El gran trabajo de un Thomas Ryckewaert que logra que sepamos en todo momento lo que piensa su personaje engrandece una bella cinta sobre la redención. En tan lastimero drama, un hombre trata de recuperar a su hija tras pasar un tiempo en la cárcel a raíz del accidente donde murió su esposa.

16. La región salvaje (Amat Escalante, México / Dinamarca / Francia / Alemania / Noruega / Suiza, Horizontes Latinos). Misteriosa e inquietante, la última cinta del siempre impactante Amat Escalante (Heli, 2013) es una reflexión sobre la fragilidad del amor en un mundo dominado por la hipocresía. Poseedor de algunas de las escenas más potentes del año, el film llegó al mismo avalado por el recién recibido León de Plata de Venecia.

15. Porto (Gabe Klinger, Portugal / Francia / EE.UU., Nuev@s Director@s). Avalado por Jim Jarmusch e inspirado por Richard Linklater, el joven Gabe Klinger ofrece un poético romance entre dos extraños perdidos en Oporto narrado a modo de fragmentado recuerdo onírico. Misterioso, azucarado y perspicaz, el guion se beneficia de la sugerente química entre Lucie Lucas y el tristemente fallecido Anton Yelchin.

14. Something In Blue (Hu xi zheng chang) (Yunbo Li, China, Nuev@s Director@s). Entre ecos bohemios de Woody Allen, el joven Yunbo Li ofrece su personal homenaje a la juventud de Guangzhou a través de las vivencias rutinarias de varios chicos y chicas en busca de un sentido vital. Tan ingeniosa como nostálgica, la cinta peca de falta de ritmo, si bien eso es precisamente lo que el tema requiere. Que el reparto se interprete a sí mismo es clave del fresco realismo destilado.

Pinamar, de Federico Godfrid
Lo mejor: la melancolía del amor fraternal
13. Florence Foster Jenkins (Stephen Frears, Reino Unido, Perlas). El siempre elegante Stephen Frears retoma el ambiente y el tono de Mrs. Henderson Presenta (2005) para confeccionar una hilarante comedia basada en la historia real de la peor cantante de ópera del mundo (que ya inspiró hace poco la más contenida Madame Marguerite de Xavier Giannoli). Meryl Streep y Hugh Grant están sencillamente radiantes, sacando brillo a personajes que quizá requerirían algo más de profundidad.

12. Después de la tormenta (Umi yori mo mada fukaku) (Koreeda Hirozaku, Japón, Perlas). Aunque menos redondo que Still Walking (2008) o Nuestra hermana pequeña (2015), el último drama familiar de Koreeda vuelve a desplegar sensibilidad por los cuatro costados. En él, un inesperado tifón da un giro a la vida de un escritor (perfecto Abe Hiroshi) largo tiempo apartado de su familia. La necesidad de superar las inevitables decepciones de la existencia marca el melancólico tono.

11. Neruda (Pablo Larraín, Chile / Francia / Argentina / España, Perlas). El realizador de No (2012) y El club (2015) aprovecha el mayor presupuesto de su carrera para acercarnos a la figura del poeta revolucionario Pablo Neruda con sumo lujo de detalles. Sergio Armstrong vuelve a acompañarlo tras la cámara, garantizando una experiencia sensorial inolvidable. Además Gael García Bernal está estupendo.

Nocturama, de Bertrand Bonello
Lo mejor: el impacto de los momentos musicales
10. Frantz (François Ozon, Francia, Perlas). El ganador de la Concha de Oro del 2012 por En la casa es uno de los habituales del Zinemaldia, al que esta vez ha llegado avalado por el buen recibimiento de su drama histórico en Venecia. La música de Philippe Rombi y la fotografía de Pascal Martí (que alterna sugerentemente el color y el blanco y negro) conforman un bello envoltorio para una historia algo artificial sobre una joven (estrella emergente Paula Veer) que recibe la visita de un hombre extrañamente conectado a su novio, fallecido durante la Guerra Mundial. Se trata de un elegante remake del Remordimiento (1932) de Ernst Lubitsch.

9. Después de nosotros (L’economie du couple) (Joachim Lafosse, Bélgica / Francia, Perlas). El receptor de la pasada Concha de Plata (Los caballeros blancos, 2015) regresa al certamen por la puerta grande con un drama familiar que ya pasó por la Quincena de Realizadores de Cannes. Los fantásticos Bérénice Bejo y Cédric Khan dan vida a una pareja obligada a convivir tras el divorcio, situación insostenible que desencadena discusiones constantes. El poso del amor es el protagonista de este durísimo drama.

8. Que Dios nos perdone (Rodrigo Sorogoyen, España, Sección Oficial).  Tras la maravillosa Stockholm (2013), Sorogoyen sorprende con un thriller menos personal pero fantásticamente realizado. Antonio de la Torre y Roberto Álamo conforman una contrastada pareja de inspectores ya manida, pero el ingenio de los diálogos, el garbo de la puesta en escena y la permanente intriga mantienen al espectador pegado a la butaca.

Elle, de Paul Verhoeven
Lo mejor: el carisma de Isabelle Huppert
7. La tortuga roja (La tortue rouge) (Michael Dudok de Wit, Francia / Bélgica, Perlas). El Estudio Ghibli deja Japón para abalar una minimalista historia sobre un hombre abandonado en una isla desierta. Aunque la narración y los personajes dan poco de sí, la extraordinaria sensibilidad desplegada, tanto por el desarrollo, como por el plano audiovisual desemboca en una experiencia inolvidable. A destacar la majestuosa música de Laurent Perez del Mar.

6. In Between (Bar Bahar) (Maysaloun Hamoud, Israel / Francia, Nuev@s Director@s). Maravillosa mirada a tres mujeres palestinas que persiguen el amor y la libertad en el machista Israel contemporáneo. Emotiva, divertida y muy crítica, esta cinta carece de innovación alguna, pero ofrece un relato perfectamente orquestado que merece ser escuchado. Una joya sobre el poder de la amistad que triunfará allá donde se proyecte.

5. Pinamar (Federico Godfrid, Argentina, Nuev@s Director@s). Pocas obras retratan tan bien las relaciones fraternales como esta joya argentina sobre el viaje de dos hermanos al corazón de sí mismos (o, más concretamente, a la casa de la infancia que habrán de vender para marcar el comienzo de una nueva etapa). Encantadora y llena de nostalgia, esta pequeña gran cinta merece mucha más atención de la que probablemente recibirá.

María (y los demás), de Nely Reguera
Lo mejor: la frescura del guion
4. Nocturama (Bertrand Bonello, Francia / Alemania / Bélgica, Sección Oficial). La alarma terrorista mundial no ha amedrantado a Bonello (Casa de tolerancia, 2011; Saint Laurent, 2015), quien ha ofrecido una de las obras más impactantes y arriesgadas del año. Se echa en falta algo de desarrollo de las personalidades y motivaciones de los personajes, pero la puesta en escena ofrece momentos  inolvidables a la par que un reflexivo contraste entre la pasional actitud terrorista y la gélida represión institucional.

3. Elle (Paul Verhoeven, Francia, Perlas). Isabelle Huppert está radiante como una exitosa ejecutiva que actúa de forma extraña tras ser asaltada en su propia casa. Tan inquietante como —sí— hilarante, el guion de David Birke da pie al mejor film del director de Robocop (1987) hasta la fecha, un thriller psicológico que no se cansa de sorprender al espectador.

2. María (y los demás) (Nely Reguera, España, Nuev@s Director@s). Bárbara Lennie está pletórica como una mujer cuya vida se desmorona cuando su padre (a cuyos cuidados se dedica como principal objetivo vital) anuncia que va a casarse. Escrita con ingenio y desarrollada con encanto, esta fresca ópera prima constituye la mejor cinta española del certamen; ojalá la veamos en los Goya.

Rara, de Pepa San Martín
Lo mejor: la naturalización de la realidad LGTB
1. Rara (Pepa San Martín, Chile / Argentina, Horizontes Latinos). Tras la separación de sus padres, Sara y su hermana pequeña viven con su madre, emparejada ahora con una mujer; ambas lo llevan con naturalidad, pero la ignorancia que las rodea termina sumiendo a Sara en una frustrante inseguridad. De esta forma, se nos ofrece una sutil pero certera crítica a la homofobia escondida que invade el mundo occidental. Todo ello entre acogedoras instantáneas de vida familiar.

Aunque los integrantes de la Sección Oficial y la Sección Perlas constituyen los platos fuertes, este año la Sección Nuev@s Director@s ha resultado especialmente satisfactoria, siendo una lástima que algunos de los mejores títulos del certamen hayan pasado tan desapercibidos por estar contenidos ahí (¡que los distribuidores tomen nota!). Y vosotros ¿habéis disfrutado del festival? Si es así, os insto a comentar qué películas os lleváis del mismo. Y, si no, espero haberos transmitido curiosidad por algún que otro título. A los amantes del Zinemaldia, nos toca ser pacientes: ¡la 65ª edición nos espera!

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